No siempre crecer es avanzar sin más, sino desaprender lo que desde un principio creíamos correcto.
Un padre puede transformarse, cuestionarse, mirar a su alrededor y darse cuenta de todo lo que no vio antes.
El feminismo que no es más que el respeto en igualdad entre mujeres y hombres, no le quita nada, es más, abre los ojos: le enseña a escuchar, a entender y a reconstruirse. Y en ese proceso, como en la vida, uno puede sentirse perdido… pero también más consciente de quién quiere llegar a ser.
Desde el Área de la Mujer de la Federación Andaluza de Balonmano queremos felicitar a todos esos padres que buscan su mejor versión de la paternidad. En el balonmano, como en la vida, es de agradecer a aquellos que acompañan a sus hijos/as en el camino.
Gracias por cuidar, por entender, por apoyar y por ser.
¡Feliz Día del Padre!




